05 septiembre 2017

"Seré feliz cuando..." la trampa para la infelicidad

10 estrategias para tener más felicidad


¿Piensas que para ser feliz es necesario no tener problemas? Tal vez eres de los que esperan, durante mucho tiempo, tal vez para siempre a no tener problemas y así poder ser feliz. 

Es relativamente común que nos convenzamos a nosotros mismos durante los momentos de estrés con la típica frase "cuando por fin tenga ____" (por ejemplo casa propia, pareja o un trabajo mejor) o "cuando ____ ha terminado, entonces seré feliz" (el divorcio, las obras de casa, la enfermedad o un momento muy estresante). 

Sin embargo, esta idea de que no se puede ser feliz hasta que alguna condición se cumpla puede ser una enorme barrera para la felicidad. Si bien es normal que desee que un período de estrés acabe, podemos estar perdiendo un lujoso tiempo de nuestra preciosa vida. En este punto es necesario aclarar que estamos hablando de crisis cotidianas y no de eventos catastróficos y traumáticos.

No se trata de general una falsa felicidad, de ninguna manera. Sino que dentro del contexto estresante, de los problemas que se nos generan día a día encontremos la felicidad verdadera, aunque sólo sea por unos minutos al día. Ahora bien, si existe un problema de depresión, de control de impulsos, de traumas o ideas suicidas es mejor que busques ayuda en un profesional que estudie el caso individual. 

Y, ¿qué podemos hacer para generar esos minutos de felicidad? Hay 10 maneras de volverse menos infeliz, e incluso más feliz: 

1. Reconocer la infelicidad que estamos experimentando. Hay investigaciones que indican que aceptar los sentimientos negativos, paradójicamente, aumentará nuestro bienestar. Aceptar los sentimientos negativos como pueden ser la decepción, la ira o la tristeza también reducirá el estrés. Aunque no está claro por qué la aceptación de sentimientos negativos es una estrategia tan potente, investigaciones previas han demostrado que etiquetar sentimientos negativos ("me siento resentido" o "siento tristeza") cambia nuestros sentimientos desde la parte emocional a la parte de pensamiento en nuestro cerebro. Una vez que nuestro "pensador" (la corteza prefrontal) está al mando, podemos poner nuestros sentimientos en perspectiva. 

2. Un poco de compasión. Hablarnos de forma amable podría traernos momentos de consuelo. Posiblemente tengamos muchas personas a nuestro alrededor que puedan darnos un poco de apoyo, pero también te tienes a ti.

3. Seamos felices cuando sea posible. No debemos sentirnos culpables por querer momentos de alivio, de felicidad y de alegría en nuestra vida. 

4. Busca distracciones placenteras y saludables. Una vez que nos damos permiso para ser felices, podemos mejorar la experiencia con pequeños placeres. Ya sea un paseo, una taza de café, una charla con un amigo o una visita al parque. La música, los libros y las películas también nos pueden ser útiles. Invertir el tiempo en hobby o en actividades creativas es otra opción. Recuerda que está bien divertirse aunque parte de tu vida se esté desmoronando. 

5. Cuida tu salud física y mental. Hacer ejercicio, comer bien, conectar con amigos y dormir bien nos ayudará a sentirnos mejor. Evita los excesos de comida, el alcohol y el sedentarismo. 

6. Cada cosa en su lugar. Clasifica las fuentes de infelicidad y no dejes que influyan en otros aspectos de tu vida. Por ejemplo, si la fuente de la infelicidad es el trabajo, pon esos problemas en el "compartimento de trabajo" de tu cerebro. Déjalos allí cuando estés fuera del trabajo para así poder disfrutar de tu tiempo de descanso. Cuando regreses al trabajo, los recuperamos y haremos con ellos lo mejor que podamos. Tomar un descanso mental de los problemas puede incluso ayudar a imaginar nuevas soluciones. 

7. Todo cambia. Los acontecimientos cambian, los sentimientos cambian. Lo que sentimos ahora mismo es probable que cambie en el futuro. Convierte en tu lema "todo pasa".

8. Haz algo diferente. ¿Hay una manera de hacer un pequeño cambio que mejorará tu vida? Pues hazlo.

9. Pide ayuda y sé agradecido. Tal vez pensemos que al pedir ayuda admitimos la derrota. ¡Rebate esa idea irracional! Piensa más bien en que eres el director general de tu propia vida y delega algunas responsabilidades a los demás. Tendrás más tiempo para realizar actividades placenteras. 

10. Ayuda a los demás. Tal vez suene raro sugerir ayudar a los demás cuando nosotros somos los que necesitamos ayuda. Sin embargo, investigaciones muestran que ayudar a otros nos hará más feliz, entre otros beneficios para la salud. También podemos pararnos a pensar que nuestra situación siempr podría ser peor, porque podría. 

Algunas personas extraordinarias pueden encontrar felicidad incluso bajo las condiciones más duras. Cuando esperamos que ocurra algún evento externo para que podamos ser felices, estamos tomando una postura pasiva hacia nuestro propio bienestar. Recuerda, solo tú tienes la responsabilidad última de tu propia felicidad.
Referencias

  • Lieberman (2007). Putting Feelings Into Words Produces Therapeutic Effects in the Brain. Science Daily.
  • Soyoung Q. Park, Thorsten Kahnt, Azade Dogan, Sabrina Strang, Ernst Fehr, Philippe N. Tobler.(2017). A neural link between generosity and happiness. Nature Communications, 8.

1 comentario:

  1. Gracias Rocio por intentar hacernos más feliz la vida con tus consejos, sabios y ás con el ritmo de vida que llevamos. Besos!!

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