17 enero 2017

¿Se Puede Hackear la Mente? Parte I

 

La mente es un gran almacén de información, algo así como 500 petabytes. El cerebro almacena toda nuestra vida, nuestros recuerdos, nuestros dones, nuestros deseos más íntimos,... Si no los desvelamos, nuestros pensamientos quedan sólo para nosotros, pero esto podría estar a punto de cambiar.

El cerebro es un ordenador biológico y de igual modo es vulnerable al robo de datos. Los piratas informáticos ya pueden leer nuestro correo, quien sabe si en un futuro no muy lejano puedan leer nuestra mente e incluso reescriban nuestros pensamientos.

Vivimos en un mundo de información, todos sabemos lo esencial que es proteger nuestros datos personales, contraseñas o el número de la tarjeta de crédito, pero ¿y si los hackers aprendieran a piratear o leer nuestro almacén de datos más valioso y privado?, el contenido de nuestra mente. 

¿Se puede piratear el cerebro como un ordenador? 


A diferencia de los ordenadores, los datos de nuestro cerebro no se almacenan como simples unos y ceros, por lo que intentar piratear nuestros pensamientos exige descifrar la lógica de nuestras neuronas. A la ciencia le falta poco para alcanzar ese objetivo, un día no muy lejano nuestros pensamientos íntimos tal vez dejen de ser nuestros.

Una vez oculté la verdad a mi madre, mentí. Pero cuando me miró a los ojos supe que ella lo sabía. ¿Cómo pudo saberlo? Marc Salem es uno de los Psicólogos mas importantes de Nueva York pero también tiene un don sorprendente que le ha catapultado al mundo del espectáculo: leer la mente. Dejando a un lado el espectáculo, la mente no se puede leer como algo tipo telekinésis, sino que lo que se lee son pequeñas señales o pistas físicas que los sujetos le proporcionan sin quererlo.

Con los conocimientos y la información adecuada es casi imposible guardar un secreto, lo que piensa nuestro cerebro no puede evitar filtrarse en nuestro cuerpo físico. Cuando tenemos un pensamiento, nuestro cerebro desencadena una serie de movimientos en nuestro cuerpo. Estas reacciones musculares involuntarias se conocen como "filtraciones de información" y se cree que no hay forma de impedirlas aunque seas un experto en poner cara de poker perfecta. De hecho hay modos de saber lo que piensa la gente, solamente se debe aprender a prestar atención a las diferencias sutiles, esos matices que marcan la diferencia en los patrones de movimiento.

Los que "leen la mente" como Marc pueden descifrar la mente a partir de movimientos musculases involuntarios, pero la tecnología de vanguardia podría darles a los piratas de mentes acceso directo a nuestros pensamientos aunque no moviéramos ni un músculo.

Siempre que decidimos mover los músculos miles de millones de neuronas emiten descargas minúsculas de electricidad en nuestro cerebro. Actualmente existen aparatos con sensibilidad electrica que puede detectar los movimientos a través de la medición del cambio de voltaje que se produce en la superficie del cráneo. Lo que se convierte en el primer paso para poder utilizarse para comunicarse con personas afectadas de alguna enfermedad que les impide comunicarse.

Todos tenemos pensamientos que preferimos no desvelar. Siguiendo con el simil del ordenador, cuando los expertos informáticos quieren mantener algo en secreto lo codifican, pero solo es cuestión de tiempo piratear cualquier código. La actividad eléctrica que fluye entre las neuronas de nuestro cerebro podría ser el próximo código que descifremos. De hecho, algunos científicos ya están traduciendo el idioma del cerebro al inglés en forma de diccionario.

Como ya se ha dicho, podemos considerar el cerebro humano como un complicado ordenador gigante, húmedo y blando, que funciona según sus reglas. Pero no acabamos de entenderlo por que no es como un ordenador, los ordenadores procesan datos en forma de unos criterios: un bit cada vez en un procesador central. Pero el cerebro humano procesa datos a la vez en diversas regiones. Cada región esta asociada a una única función cerebral desde la comprensión del lenguaje a la comprensión de nuestro humor o al procesamiento de la información procedente de nuestros sentidos. Para descifrar completamente un pensamiento se necesitaría un diccionario cerebral de cada región.

Se ha descubierto que ciertos objetos desencadenan patrones predecibles de flujo sanguíneo y empiezan a crear un diccionario de objetos del mundo definido según patrones concretos de flujo sanguíneo en el cerebro. Una vez descubiertos estos patrones, se podrá hacer el proceso inverso y que pueda predecir la imagen que el sujeto está viendo. Si se puede descifrar nuestros pensamientos, ¿se podrían alterar?

A todos nos gustaría ser genios en algo, tal vez ser físico como Einstein, un artista como Picasso o un gran líder como Nelson Mandela. Sin embargo, la mayoría debemos conformarnos con un bien en vez de un asombroso, pero ¿y si pudiéramos cambiarlo alterando nuestro software mental y dándonos actitudes con las que no nacimos?.

En psicología se conoce como "la zona" al centrar la atención y tener la capacidad de no distraerte. Ese momento en el que el resto fuera de la tarea no es consciente. Los distintos estados de la mente tienen distintos tipo de frecuencias de onda, cuando alguien esta en "la zona" domina dos frecuencias: las ondas Alfa (concentración meditativa) y las ondas Theta (relajación extrema). Si en una tarea concreta, como el tiro al arco, se avisa a los tiradores de cuando están en "la zona" según estas ondas cerebrales, el tiro alcanza la perfección. Solo entrenándonos para controlar el cerebro se consigue una consciencia metacognitiva que nos permite ser mucho mas conscientes y adaptables a situaciones estresantes. ¿Podría una mente reprogramar la realidad de otra?

No te pierdas la segunda parte de este artículo la semana que viene.

Fuente: Secretos del Universo- DMAX

1 comentario:

  1. Interesante artículo, ahora voy a la segunda parte porque voy atrasado :O, por cierto, interesante lo de las ondas cerebrales O.o

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