10 enero 2017

4 Estrategias para superar la timidez

Casi todos, en algún momento de nuestra vida hemos experimentado la sensación de timidez, pero para algunos puede ser tan debilitante que les impide participar en situaciones sociales importantes para su vida o para sus metas laborales. Las personas tímidas quieren estar cerca de los demás, pero tienen el temor de ser rechazados o criticados, tanto es así que incluso evitan situaciones sociales a las que les gustaría asistir. En muchas ocasiones acaban sintiéndose solos y aislados, lo que aumenta el riesgo de desarrollar otros problemas asociados como depresión o ansiedad. Algunos intentan superar su timidez con medicación, alcohol o drogas, generando altas posibilidades de trastornos por consumo de sustancias.  

La timidez se mantiene a lo largo de los años por que sigue un patrón de ciclo vicioso. Se acerca a la situación social, siente miedo excesivo a la evaluación negativa. Es entonces cuando uno se plantea que es mejor evitar la situación lo que proporciona un alivio inicial pero que sin embargo, conduce a sentimientos de vergüenza y culpa. Con el fin de hacer frente a estos sentimientos, las emociones negativas pueden convertirse en ira y en culpa hacia los demás, donde otros pueden ser vistos como desconsiderados, lo que refuerza aún más el deseo de evitar.

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Planifica. La timidez, a diferencia de la introversión, se caracteriza por una fuerte tendencia a sobreestimar el control negativo. Hay una enorme temor de que los demás nos evalúen de forma negativa, centrando nuestro pensamiento en no hacer algo mal en vez de centrarlo en hacerlo bien. Una buena forma de reducir la ansiedad es pasar más tiempo pensando en lo que se podría hacer para que la situación social sea un éxito. Si te preocupas sobre qué puedes hablar, haz algunas preguntas que te ayuden a generar algunos temas interesantes: ¿cuáles son algunos temas de actualidad de los que se podría hablar? ¿qué ha estado sucediendo en mi vida recientemente con lo que me siento cómodo/a compartiendo? ¿qué tengo en común con las otras personas que estarán allí? Además, date una estrategia de salida, pero trata de no utilizarla. Exponerse al miedo es la mejor manera de superarlo, sin embargo, también es importante que sientas que tu tienes el control. Si sabes que tienes una estrategia de salida para el peor de los casos, entonces no te sentirás atrapado/a.

Siente curiosidad por los demás. La gente que no está interesada en sus semejantes tiene mayores dificultades en la vida. Para las personas tímidas el foco en cualquier entorno social está, a menudo, en uno mismo. Desvía la atención que pones en ti para centrarla en ser curioso sobre los demás: quiénes son y por qué están ahí, cuáles son sus intereses y aficiones,... Estas cuestiones te darán algo diferente donde enfocar tu atención a la vez que te ayudará a generar conversaciones. Todo el mundo tiene una historia que contar, solo hace falta sentarse y escuchar. A la gente le gusta hablar de sí mismos.

Crea un rol. Muchas de las personas socialmente tímidas generan un alto grado de confianza durante el trabajo, pero tan pronto como entran en una situación en la que su rol o papel no se define por su trabajo pierden su autoconfianza. Tener un rol da sentido, propósito y directrices sobre cómo comportarse. La mayoría de las personas en cualquier entorno quieren sentirse queridos y aceptados. Como otra estrategia para desviar el foco de uno mismo, se puede adoptar el papel de cómo les gustaría sentirse.

Suaviza tu diálogo interno. Las personas tímidas suelen ser muy críticos consigo mismos y su diálogo interno es a menudo muy duro. Se dicen cosas que nunca se atreverían a decir a otras personas. Al juzgarse uno mismo con esa dureza tendemos a pensar que los demás nos juzgan de esta misma manera. Nuestro crítico interno nos puede causar mucho daño emocional, eliminando nuestra tranquilidad y nuestra autoestima. La mejor manera de vencer al crítico interno es tener un aliado más fuerte de tu lado. Es necesario generar una voz interior que actúe como tu mejor amigo. Cuando tu crítico interno te culpa por ser miedoso, recuerda que no hay una sola persona en este planeta que le guste el rechazo, pero de alguna manera todos nos las arreglamos para sobrevivir al miedo. Cuando tu crítico interno diga que no le vas a gustar a nadie, recuerda que 'para gustos los colores'. Al aprender a hablar con uno mismo de forma amable y gentil, las situaciones sociales no van a contener tanto poder para hacerte daño, porque no estarás castigándote.

No dejes que la timidez te controle, cada situación social que acontece es un entrenamiento de las habilidades sociales. Cuanto más lo hagas mejor te saldrá. Pero si tu timidez es más grave, existen tratamientos muy eficaces para la ansiedad social que incluyen terapias de grupo e individuales, y en algunos casos medicación. Si crees que podrías beneficiarte consulta con un profesional de la salud mental.

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