13 diciembre 2016

Tus pensamientos crean tu realidad: Física cuántica


Hace casi un siglo desde que se habló por primera vez de la física cuántica, mucho ha llovido desde entonces, y son muchos los descubrimientos derivados que han cambiado la forma de ver el mundo. 

Para Newton todo era ordenable y medible, siguiendo el pensamiento de Descartes en la cual el origen y principio de todo es la física. De esta forma se negaba la relación entre el mundo material y el espiritual o mental. Más tarde, Einstein puso estas teorías en la cuerda floja con sus descubrimientos sobre la relatividad y la física cuántica. En su teoría describe que el espacio y el tiempo son uno solo, que a su vez forman un todo de cuatro dimensiones. En la nueva física todo se mueve con respecto a todo, menos la luz que es lo más rápido. De hecho, si fuésemos a la misma velocidad que la luz no envejeceríamos. 

Con su famosa fórmula E=mc2 demostró que la energía y la materia están tan estrechamente ligadas que son lo mismo. El átomo se compone de un núcleo pequeño y de energía o partículas subatómicas como los electrones, girando alrededor del núcleo. Esto se traduce en que todo lo que nos rodea no se compone de materia, sino de campos energéticos. Es interesante saber que si un átomo tiene 5 protones positivos, se compensa cogiendo la misma cantidad de electrones negativos de su entorno, De este modo se neutralizan y aparecen los neutrones que no tienen signo, equilibrándo el núcleo del átomo.

Einstein y Schrodinger comprobaron que las partículas subatómicas unas a veces se comportaban como energía (onda) y otras como partículas (materia). Pero su comportamiento no se puede predecir, depende del observador. En el mundo cuántico todo es posible y todo está coenctado. La descripción de la realidad nunca está completa y depende del observador. ¿Recuerdas el experimento del gato de Schrodinger?

Todo este fascinante mundo cuántico abre una puerta a un nueva concepción de la Psicología. Según esta concepción, nosotros somos una especie de gigantescas antenas electromagnéticas. Y dependiendo de nuestra energía atraeremos a unas posibilidades o a otras. 

Cabe preguntarnos: ¿qué señal estás tu transmitiendo al universo? Porque puede depender de ella lo que recibas. Si somos conscientes de esto, entonces tenemos la capacidad de cambiar nuestra energía. Y para ello primero tenemos que cambiar el pensamiento, salir de nuestra rutina.

Así nos adelantamos a lo que queremos, las funciones celulares de la felicidad se ponen en marcha: serotonina, endorfinas, dopamina,... Y co-creamos con el universo, tú puedes crear tu propio mundo. Podemos relajarnos, confiar en la vida, co-crear con el universo y disfrutar de nuestra existencia.

Teniendo en cuenta todo esto, ¿pierdes algo por pensar en positivo?

1 comentario:

  1. Interesante artículo :), parece que leeré el otro enlazado ;)

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