29 noviembre 2016

Síndrome de Otelo: celos enfermizos


La celopatía, delirio celotípico o síndrome de Otelo es un trastorno delirante caracterizado por una preocupación excesiva e irracional de que su pareja le es infiel. La persona afectada, por lo general suele ser un hombre, está absolutamente convencido de que su pareja le es infiel sin un motivo real que lo justifique. El "rival" se convierte en el objetivo: quiere saber quién es, como le conoció, en qué le supera,... con una morbosa curiosidad, buscando en las respuestas de su pareja contradicciones que confirmen sus sospechas. 

Se trata de una auténtica encarnación de la actitud y pensamientos de Otelo hacia Desdémona en la célebre obra de Shakespeare. 

Entre las conductas muestran una serie de conductas que tienen como fin buscar pruebas que demuestren la "infidelidad", por ejemplo, pueden entrar en el ordenador o mirar el teléfono móvil de su pareja. También puede mostrarse violentos o humillar al otro. En casos extremos puede llegar a matar al objeto de sus celos. 

Curiosamente el "otro/a" parece una sombra, el enfermo no da detalles de él (ella), ni de su profesión, domicilio, familia, etc. En raros casos sí es una persona identificada, pero lo más frecuente es que sea como un fantasma al que no se le pone rostro ni presencia. 

Muchas veces los celos son alimentados por la influencia. En la obra de Shakespeare Otelo fue influenciado por Yago que le metía ideas de la infidelidad de su esposa. Las personas que padecen celopatía pueden ser influenciables por las opiniones de otras personas o incluso por los medios de comunicación.

Debemos tener en cuenta que no todos los celos son necesariamente patológicos. Los celos forman parte del capital de emociones que todas las personas tenemos. Y se consideran síntomas de un trastorno psiquiátrico solo cuando dominan a la persona e interfieren notoriamente en su vida de pareja y en el resto de sus ocupaciones.

Tipos de celos:

  • Reacción emocional normal: se presenta de forma transitoria o puntual y no condiciona la vida de la persona afectada ni de los demás.
  • Reacción emocional desmedida: afecta sobre todo las relaciones amorosas. Más frecuente en mujeres proclives a la dependencia. Puede, o no, haber infidelidad. Son personas controladoras.
  • Celos como rasgo distintivo de la personalidad: son personas suspicaces, desconfiadas, que condicionan la vida de su pareja y del entorno. Afectan a todas las áreas: relaciones familiares, amorosas y trabajo, entre otras. Son fríos, calculadores, encuentran amenazas donde no existen y están convencidos que lo que piensan es una "verdad" indiscutible. Catalogado como Trastorno Paranoide de la Personalidad.
  • Síndrome de Otelo: son ideas que atrapan el pensamiento y convencen al sujeto de que el otro le es infiel. El delirante celotípico construye su delirio con datos irracionales y pierde el tiempo tratando de hallar comprobaciones para confirmar sus sospechas. Los delirios de celos pueden formar parte del trastorno delirante crónico o paranoia, pero también lo observamos en los comienzos de cuadros demenciales por deterioro involutivo de la corteza cerebral y en el alcoholismo crónico.

En cuanto al tratamiento, se debe buscar las causas que lo provocan. La psicoterapia es fundamental y en los casos extremos se recomienda medicación para atenuar la intensidad de esas ideas.

Ante casos de celos continuos lo importante es buscar ayuda de un profesional antes de que el síndrome se arraigue y deteriore la relación entre la pareja.

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