18 octubre 2016

Pregorexia: Embarazadas con miedo a engordar


Durante el embarazo son muchos los cambios físicos y psicológicos que se producen en las futuras mamás. Uno de ellos, y el más visible, es el aumento de peso de entre 10 y 13 kg. Pero estos cambios no son siempre aceptados por la mujer, es entonces cuando puede desarrollarse un problema psicológico: la pregorexia.

Las mujeres que sufren pregorexia (o anorexia nerviosa) no acepta los cambios fisiológicos del embarazo en su cuerpo. Por este motivo comienza a restringir la cantidad de comida que ingiere y aumenta la actividad física en exceso. Los síntomas esenciales de esta enfermedad son la preocupación por la comida y el temor a ganar peso junto con una percepción alterada de su físico. Además suele ir acompañado de una alta inseguridad personal que le impide enfrentarse al problema.

Por otro lado, la bulimia es el segundo desorden alimentario más frecuente en el embarazo. Que a diferencia de la anorexia nerviosa, se caracteriza por una pérdida de control en la ingesta de alimentos junto con una preocupación extrema y obsesiva por el peso. Ante esta obsesión, tras la ingesta compulsiva, aparece la culpa e inmediatamente intenta mitigarla a través del vómito inducido, el uso de laxantes y/o diuréticos. 

Este tipo de trastornos en cualquier persona tiene grandes consecuencias, pero si además es una mujer embarazada el daño es doble ya que implica a la madre y al feto. 

Para la madre las consecuencias son desnutrición. anemia por falta de ingesta de hierro, descalcificación ósea por disminución de la ingesta de calcio y aumento de las necesidades maternas de calcio. Baja producción de leche en el postparto, alteraciones hormonales, alteraciones dermatológicas como la caída del cabello, y piel seca y deshidratada.

La falta de nutrientes ingeridos afecta a la placenta, a la nutrición. Como consecuencia puede tener bajo peso al nacer, partos prematuros, abortos espontáneos, hiperémesis gravídica y varias malformaciones que afectan el neurodesarrollo del bebé. Es decir, tienen más posibilidades de nacer con retraso mental, parálisis cerebral, problemas cardiovasculares, digestivos y de formación ósea, o incluso la muerte fetal intrauterina.

Los expertos afirman que el trastorno no aparece durante el embarazo sino que es un incremento de distorsiones alimentarias y psíquicas previas como los TOC, depresión, trastornos de la imagen corporal, embarazo no deseado, conflictos de pareja, etc

Las mujeres pregoréxicas no reconocen su patología por lo que el tratamiento no implica sólo conseguir que coman más y mejor sino que precisan también de un tratamiento psicológico y psiquiátrico, tanto durante el embarazo así como durante el postparto. En este sentido, la comprensión y el apoyo familiar es muy importante para superar esta patología.

1 comentario:

  1. No pensé nunca que un embarazo algo que deseas, una nueva vida pudiera traer estos problemas, si inseguridades, miedos, a todas nos ha pasado pero, es algo natural engordar como si no se desarrolla tu hijo... Gracias por este interesante post.....

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