17 noviembre 2015

El Perdón Como Forma De Liberación


La capacidad de perdonar ha sido el foco de interés, en los últimos tiempos, de muchos investigadores. De hecho, estudios realizados ponen en evidencia que el perdón está vinculado a la salud física y mental, a la disminución de sentimientos de duelo, la superación de estados depresivos y de ansiedad o angustia. Pero también hay que tener en cuenta la capacidad de perdonarse a uno mismo por sus errores, defectos o imperfecciones. No hacerlo, trae consecuencias negativas para la salud mental del que no se perdona.

La fortaleza psicológica del perdón se caracteriza por perdonar a aquellos que han cometido un error, aceptando sus defectos, dando una segunda oportunidad, y liberándose de emociones negativas como pueden ser la ira o la angustia. Básicamente consiste en deshacerse de emociones negativas que llevan tiempo en nuestra vida, como el resentimiento o la ira y que no nos trae beneficios a nuestra vida, si no todo lo contrario. Podemos pensar que debemos seguir teniéndolos solo por el hecho de castigar al ofensor, pero, paradójicamente, a quien mas afecta negativamente es a quien lleva estas emociones consigo.

Perdonar NO es (Riso, 2015):
  • Absolver, no implica borrar la falta como por arte de magia o hacerla a un lado como si nada hubiera pasado. 
  • Olvidar, no es amnesia, entre otras porque seria desadaptativo borrar al infractor de nuestra base de datos y quedar por ingenuidad en riesgo de un nuevo ataque. 
  • Negar lo ocurrido, contrariamente a lo que se piensa, negar lo ocurrido es una alteración momentánea de la memoria, un bloqueo informaciónal patológico o una enfermedad neuropsicologica.
  • Humillarse ante el otro, perdonar no es renunciar a nuestros derechos. Perdonar no significa negociar los principios y los valores que nos definen o doblegar la propia dignidad.

Traición, agresión, insensibilidad, desprecio..., la gente que nos rodea puede hacernos daño de muchas maneras y el perdón no siempre nos resulta fácil. El perdón puede llegar a ser muy difícil de conseguir, debido a las circunstancias, el nivel de agresión inicial o las actitudes negativas presentes, pero una vez que se logra los beneficios para el que perdona son únicos.


Durante el proceso de perdón transformamos una serie de pensamientos negativos en una aceptación plena del evento que provocó la ira inicial. La persona que aprende a perdonar se beneficia al liberarse de las emociones negativas asociados a las fantasías de represalias, recriminaciones o actos de venganza nada eficientes en sus vidas.

El problema de esta rumiación, es decir, el acto de pensar constantemente en la injusticia o el error, es que perpetua emociones negativas para nosotros como la ira o el resentimiento. Si la rumiación prolonga  el estrés psicológico e interpersonal el perdón es el antídoto que lo disminuye.

Pasos para perdonar

(The Stanford Forgiveness Projects)
  1. El primer paso consiste en saber cómo te sientes exactamente acerca de lo sucedido y ser capaz de explicar con palabras qué es lo que no está bien de la situación. Después, cuéntaselo a un par de personas de confianza.
  2. Comprométete contigo mismo para hacer lo que tengas que hacer para sentirte mejor. El perdón es algo que haces por ti y no por ninguna otra persona.
  3. El perdón no necesariamente significa reconciliarte con la persona que te hizo daño u olvidar su acción. Lo que estás buscando es encontrar paz. El perdón puede definirse como la sensación de paz y comprensión que procede de culpar menos a la persona que te ha dañado y tomarse la experiencia de forma menos personal.
  4. Reconoce que tu principal malestar procede de los sentimientos, pensamientos y malestar físico que estás padeciendo ahora, no de lo que te ofendió o te hirió hace un rato (o hace años).
  5. En el momento en que te sientas mal practica alguna técnica simple de manejo del estrés.
  6. Deja de esperar que los demás y el mundo hagan cosas que no tienen intención de hacer. Reconoce las "normas inaplicables" que tienes para tu salud o acerca de cómo los demás deberían comportarse, pues no puedes exigir que los demás o el mundo sean como tú deseas sino tan solo esperar, desear y hacer lo que esté en tu mano.
  7. Busca otros modos de alcanzar tus metas, diferentes de la experiencia que te ha hecho daño. En vez de volver a visualizar lo sucedido en tu mente una y otra vez, busca nuevos modos de conseguir lo que deseas.
  8. Recuerda que vivir una buena y ser feliz vida es la mejor venganza. En vez de centrarte en tus sentimientos heridos (y al hacerlo darle a la persona que los causó el poder de hacerte daño cada vez que lo recuerdes), aprende a buscar la amabilidad, amor y belleza que hay a tu alrededor, vivir experiencias positivas y rodearte de personas valiosas.
  9. Cambia tu historia de dolor para que te recuerde la elección heroica de perdonar.

Referencias
W. Riso (2015) Los caminos del perdón.

2 comentarios:

  1. Completamente de acuerdo con que el perdón es liberador. Una vez leí una frase que se quedó grabada, decía lo siguiente: "El perdón es más un acto que inventa un futuro que un acto que borra el pasado". Es decir, el perdón es lo que nos va a permitir continuar adelante.
    Gran artículo, Rocío

    ResponderEliminar
  2. Así es, hay mucho que difundir con respecto a la Psicología como profesión, mas sin embargo, cabe destacar la importancia de saber por ejemplo aspectos de la ley 1090 del 2006 del código deontológico y bioético de la Psicología, como la confidencialidad de los datos, la validez y confiabilidad de los instrumentos a usar en determinada aplicación para una investigación, además de tener fuentes confiables de importancia tales como la mismisima APA, dándole vital importancia al ejercicio investigador, su diseño, su ejecución y su respectiva dirección, todo bajo un reglamento ético que constate que se respetarán sus debidos derechos, etc..., donde se establezcan además protocolos de intervención que permitan asistir a psicólogos clínicos en la toma de decisiones frente a la terapia más optima y veraz de intervención, reuniendo además un conjunto de procedimientos, actividades o conductas estructuradas en una secuencia ordenada con el fin de ser aplicadas a un paciente para mejorar su curso clínico. Es claro que este es un fuerte énfasis clínico, pero sin desmeritar a las otras grandes e importantes ramas de la Psicología, tal como la Educativa, la Organizacional, de la Salud, etc...

    ResponderEliminar

Por favor, antes de comentar lea las normas de uso. Gracias.