29 septiembre 2015

Misofonía: esos pequeños ruidos que pueden desquiciar

Posiblemente te ha ocurrido que estás con alguien y notas que el ruido que hace al masticar, por ejemplo un chicle, se te hace insoportable. Aunque a todos nos puede pasar esto alguna vez (sobre todo si el que tenemos delante es de los que comen con la boca abierta), hay gente que es incapaz de controlar el nerviosismo que le producen estos sonidos. Y a esto es a lo que se le conoce como misofonía.

"El grito", de Munch,
Imagen/ abc.es

Misofonía (acuñado en 2001 por Pawel y Margaret Jastreboff) significa “miedo al sonido” y se caracteriza por que el que la sufre no tiene tolerancia (o la tiene disminuida) a los sonidos cotidianos producidos por el cuerpo de otras personas o por sonidos producidos al utilizar ciertos objetos. La persona afectada tiene una sensación de disgusto al escuchar determinados sonidos que producen los demás. Sonidos como masticar, tragar, sorber o comer se hacen insoportables para quienes presentan misofonía, y en los casos más graves la situación se vuelve tan insoportable que se pueden presentar comportamientos de ira o violentos. Existen dos tipos: la misofonía a sonidos altos y la misofonía a sonidos bajos (también conocido como síndrome de sensibilidad selectiva al sonido).

Es específico y limitado a ciertos tipos de sonidos. Algunos de los sonidos que se incluyen en esta afectación son:
  • Oír comer o masticar a otra persona, el toser de otras personas, el carraspeo de garganta, sorber de una cuchara, la respiración de otros, sonidos de olfateo (o cuando alguien tiene mocos), algunos sonidos repetitivos, etc…
  • Roces de lápices o el clic repetitivo de un bolígrafo, gotas de agua al caer, el ruido del balanceo del pie de una persona nerviosa, las voces de los niños, el crujir de huesos, el ruido de los tacones al andar, el golpeteo de dedos en una mesa, etc…

Desencadenan síntomas tales como: aversión, odio, desagrado, ansiedad, irritabilidad, pánico, temor, agresividad hacia la fuente del sonido, evitación de la fuente del sonido, etc…

¿Por qué ocurre? Se especula que la anormalidad fisiológica que lo causa se sitúe en estructuras altas del sistema nervioso central. Se cree que se debe a una respuesta  intensa y desproporcionada del sistema nervioso autónomo junto con el sistema límbico ante ciertos sonidos “normales” para el resto, además se da conjuntamente con una hiperactivación anormal del sistema auditivo.

La misofonía no se trata de una fobia, no tiene una causa psicológica, sino más bien neurológica, pero en su tratamiento sí pueden ayudar terapias psicológicas o incluso hipnóticas. Lo problemático es que aparece al final de la infancia pero se agrava con el tiempo, es difícil de diagnosticar y falta de un tratamiento adecuado.

Las personas que presentan misofonía generalmente desencadenan graves problemas psicológicos. Debido a su comportamiento a veces agresivo ante los demás, pueden tomar la decisión de evitar todas aquellas situaciones que motivan su malestar, por lo que en la mayoría de los casos termina con un aislamiento social de la persona afectada. Los escasos recursos con los que cuentan para paliar su dolencia tampoco ayudan a favorecer su integración social, ya que únicamente disponen de la opción de usar tapones para los oídos o auriculares que reproducen música. En cualquier caso, están destinados a no escuchar los sonidos que producen el malestar, pero no a resolver el problema.

A la espera de un tratamiento más adecuado, los afectados por la misofonía siguen condenados a vivir en un estado o bien de ansiedad, si deciden hacer frente a los molestos ruidos, o bien de aislamiento, si deciden evitarlos.


11 comentarios:

  1. Muchas gracias Rocío por descubrir y esclarecer estos trastornos tan desconocidos para el público. Excelente exposición. Aprovecho para felicitarte también por los merecidos reconocimientos que ha recibido este blog, sin duda uno de los mejores espacios sobre Psicología y crecimiento personal de la red. Sigue así.

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  2. Que interesante lo que planteas, muchas veces nos preguntamos porque las personas reaccionan agresivas ante un ruido cotidiano. Para tenerlo en cuenta y me dejaste pensando porque personalmente me suele irritar el ruido del papel en envoltorios y y las bolsas de papel cuando las manipulean mucho, lo tolero, pero me molesta muchísimo, me encanta tu página. Te sigo

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    1. Muchas gracias Mabel, también yo te sigo. Un saludo.

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  3. H9la, buenas. Me parece muy interesante y muy profesional tu blog, está muy cuidado y muy bien estructurado. Por cierto ya te voté desde www.sergiorecetas.com. Voy a seguir echandole un vistazo a todo lo que aquí tienes. Un placer descubrirte, hasta pronto y suerte con los premios.

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    1. Muchas gracias Sergio, ¡excelente tu blog! Un saludo.

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  4. HOLA, QUERÍA DECIR QUE YO SOY UNO DE ESOS QUE PADECE MISOFONÍA DESDE HACE 40 AÑOS. RUBRICAR TODO LO QUE SE HA DICHO Y SOBRE TODO COMENTAR QUE NO SABÍA QUE YA HABÍA SIDO CATALOGADA COMO ENFERMEDAD DESDE EL AÑO 2010; TENÍA ENTENDIDO QUE PARA LA O.M.S., NO.
    EN FIN, QUE GRACIAS POR EL COMENTARIO Y POR ACORDARSE DE ÉSTA CRUEL ENFERMEDAD.
    UN SALUDO

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  5. Mas que un ruido repetitivo, si no temas de conversacion repetitiva o guiones de politicos, o discusiones repetitivas tambien, que conducen a ira, intolerancia o agresion, como se le llamaria a esa conducto o enfermedad Doctora?

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  6. Hola, yo padezco Misofonia y la verdad no es para nada agradable, voy al cine cuando no hay mucha gente porque el ruido que hacen a masticar las palomitas me molesta, me tapo los oídos cuando comen muy cerca mio, no como chicle porque me molesta el ruido y se veo a alguien haciéndolo con la boca abierta es peor, mi familia hasta ahora no me creía que tenia hiper sensibilidad a los sonidos de la boca, y bueno ahora me entienden un poco mas, lo interesante de esto es que de mi familia dos de mis tías padecen lo mismo, y mi abuelo paterno igual.
    estoy en ese nivel que ya le comento a mis amigos mas cercanos y familiares el problema que tengo y logran entender, a veces, otros piensan que soy muy delicada, pero he aprendido entre "" a vivir con esto, ahora con mas tranquilidad porque no soy la única.
    espero ver algún tratamiento, algún día !
    lo que si, la música clásica calma ese tormento, y es mi mejor terapia. lo otro es que tengo un muy buen oído para a música y detecto de inmediato lo desafinado

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  7. Yo tengo ese problema desde muy pequeño a la actualidad tengo 31 años y mi carácter de ha convertido en frío y totalmente seco ha sido un martirio lidiar con esto, siempre me controlo pero en ocasiones siento que voy a explotar.

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