21 julio 2015

Hoʻoponopono

Esta es una de esas sabidurías que atraviesan los siglos y que redescubrimos con asombro. El Ho'oponopono propone una lectura del mundo que puede cambiar nuestra forma de ver las cosas para siempre. No es una religión, no es una filosofía, aunque puede convertirse en una forma de vida.


Hoʻoponopono (ho-o-pono-pono) es un arte hawaiano muy antiguo de resolución de problemas basado en la reconciliación y el perdón. Los hawaianos originales, los primeros que habitaron Hawái solían practicarlo. Morrnah Nalamaku Simeona (1913-1992) nos trajo estas enseñanzas y las actualizó para los tiempos moderno. Etimológicamente el término proviene de Ho`o (hacer, causar, revelar); pono (orden perfecto, enderezar lo torcido, reparar lo quebrado) y nuevamente pono, repetición que amplía ese significado tanto en el plano espiritual como físico.

Cuando perdemos el sentido de la vida, pono nos puede ayudar a apaciguar nuestro sufrimiento, aceptamos y pacificamos nuestras relaciones en el mundo. Vivir en el espíritu de pono nos ayuda a vivir en un baño de "buena energía" que nos atraen a nuevas experiencias y a mantener nuestra salud. 

Los sabios de Hawaii saben que "para cruzar la experiencia de la vida", es importante conocer el funcionamiento de ciertas leyes que nos ofrecen la opción de una verdadera reprogramación de nuestras acciones y pensamientos para que finalmente podamos actuar y que nuestra realidad está cambiando.


Muchos científicos se unen ahora a la sabiduría de Hawai para descubrir que todo lo que nos rodea es energía e información: la física cuántica, la teoría de cuerdas, la codificación genética,... Si pudiéramos poner el mundo bajo un microscopio enorme, veríamos que hay miles de millones de partículas que circulan en el vacío de forma "ordenada". Todo en el universo se compone de energías que están constantemente interactuando, en movimiento.

Ir más allá de las apariencias engañosas de nuestros 5 sentidos (que no perciben estas energías) nos abren a una nueva realidad: somos seres de energía pura que debe desentrañar el misterio de vivir mejor nuestra experiencia de vida. Todos somos de la misma energía que se desarrolla sin cesar.

Abrirse a esta nueva realidad nos permite aceptar tener un poder sobre ella. Tenemos el poder de cambiar las energías influyendo así en las energías dentro de nosotros. Los sabios de Hawaii dicen que "la energía va donde centramos la atención". 


¿Cuántas veces no has pensado ante a una situación: "no, eso no es justo, me hubiera gustado, ¿cómo es posible?" Estos pensamientos están creando una resistencia hacia la cara dolorosa "lo que ya existe", y que no podemos cambiar. Los maestros nos enseñan que la negatividad es inútil. La lección es dura pero es el primer paso hacia el cambio.

Sin embargo, no impide la acción, permite no luchar innecesariamente contra una situación, sino más bien centrarse en sólo la acción, a tomar en consecuencia. También saben que nada dura eternamente: ni las penas ni las alegrías. Por lo que apegarse a estos estados es también inútil, porque todo pasa. 

Aprender a ahuyentar a nuestros pensamientos negativos y transmutar nos permite recuperar el poder sobre nuestras vidas. Los resultados son sorprendentes.


El perdón es una palabra que se usa con precaución. Por su evocación menudo escudos suben "ah, no es demasiado fácil." ¿Te crees lo mismo si se trataba de que te perdonen? No consiste en olvidar, sino en desprenderse del sufrimiento relacionado con este hecho, porque no es justo seguir sufriendo por lo sucedido, por lo que ya ha pasado y no podemos solucionar. El perdón elimina la energía que dejan huellas en nosotros, huellas que se adhieren de forma negativa a nuestras vidas. Perdonar a uno mismo y a los demás es darse permiso para dejar ir el pasado.


Cultivar la gratitud por las cosas pequeñas: una sonrisa, una puesta de sol, una llamada de un amigo... Siempre hay razones por las que alegrarse. La transformación de "tu mundo" comienza con la mirada que ponemos en él. 

Si queremos cambiar lo externo, tendremos que cambiar lo interno.

Hablemos de responsabilidad y no de culpabilidad. El culpable se transforma en víctima, y la víctima no puede hacer nada para solucionarlo. El responsable acciona, actúa y hace.


5 comentarios:

  1. Vine desde twitter para saber que era esa palabra tan rara y me he quedado muy sorprendida. No la conocia y me parece una forma de ver la vida muy interesante. Gracias por la información, por lo que se ve hablas de cosas muy interesantes y novedosas. Continua asi, saludos amiga.

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    1. ¡Me alegra llenar vuestro cerebro con nuevos conocimientos! Gracias por comentar, un saludo Leila.

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  2. Hola Rocío. Me ha gustado mucho el artículo y además, creo que se podría considerar una filosofía de vida sin ningún problema.
    El párrafo que más me ha gustado es el final, pues solo desde la responsabilidad personal se puede ser realmente libre para poder elegir y decidir. Genial!!! Estoy completamente de acuerdo.
    Un abrazo

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    1. Efectivamente, erradiquemos el victimismo y la culpabilidad y hablemos de responsabilidad y de acción que nos ayude a resolver el daño causado el problema presentado. Gracias Toni, un abrazo.

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  3. El Ho'oponopono tradicional en ningún momento menciona algún tipo de "energía" y tampoco lo hace la ciencia, cuidado con esto. Es recomendable su práctica, por la calma y paz que produce al practicante, muy similar a lo que produce meditación (que tiene muchos efectos positivos, comprobados científicamente).Tradicionalmente (y hasta el día de hoy) se ocupa para resolver conflictos interpersonales, con víctima y victimario realizando la práctica dirigidos por un kahuna. "Perdonar es liberar a un prisionero y darse cuenta de que el prisionero era uno".

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