07 abril 2015

Síndrome de Heminegligencia: cuando la mitad deja de existir

En 1960, Zangwill y McFie lo definieron como síndrome de negligencia contralateral, aunque también se denomina neglect o más frecuentemente síndrome de heminegligencia. Es un trastorno de la atención causado por lesiones en el lóbulo parietal del cerebro por accidentes vasculares, siendo más graves si la lesión está en el lado derecho.

Personalmente he tenido la experiencia con un varón que presentaba este síndrome y la gente se sorprende al escucharlo por sus especiales peculiaridades. Me encargué de su evaluación y rehabilitación cognitiva. El paciente, además, sufría desorientación. "No te veo" me comentaba cuando me situaba en su lado izquierdo (lesión derecha). A simple vista se observaba que sus ojos estaban la mayor parte del tiempo mirando hacia el lado derecho.


El síndrome consiste en una grave afectación atencional que afecta al espacio opuesto a la localización de la lesión, sin que exista un déficit sensorial o motor que lo justifique. Es decir, la persona ignora sistemáticamente la mitad de su espacio atencional. Por ejemplo, pueden afeitarse sólo la mitad de la cara o comer sólo la comida de un lado del plato. 

Atención
Normal Vs. Lesión hemisferio derecho


Se caracteriza por el fracaso en prestar atención a los estímulos visuales, auditivos o táctiles situados en el lado opuesto de la lesión, sin que dicha dificultad pueda atribuirse a un déficit sensorial ni motor primario.

Se puede presentar en dos formas. En la más severa, los pacientes actúan como si la mitad del mundo hubiera dejado de existir, mientras que en las formas más leves, solo atienden menos a los estímulos, o simplemente se conducen con menor eficacia en una mitad del espacio. En algunos casos, las deficiencias son tan sutiles que pueden pasar desapercibidas para los demás y solamente se exhiben cuando se realizan pruebas más específicas.

Dibujo de un reloj y copia de bicicleta.
Lesión en la zona derecha.

Principales síntomas de una lesión parietal derecha:

  • Ignoran todos los estímulos situados en el espacio izquierdo del paciente.
  • Incapacidad para realizar actividades motoras intencionales con la extremidad izquierda, si que exista parálisis. Sólo coge objetos situados en el lado derecho. Es capaz de mover espontáneamente las extremidades izquierdas, pero cuando se le pide que levante ambos brazos solo levanta el derecho (si se le insiste levanta también el izquierdo pero en seguida lo deja caer).
  • Si se le pide que señale el centro del cuerpo con los ojos cerrados, señalará el lado derecho. Con los ojos cerrados sólo explora objetos situados a la derecha. Incluso cuando evoca recuerdos, solo describe el lado derecho de la imagen.
  • Escritura sólo en la mitad derecha del papel. Pueden comenzar a leer a la mitad de la línea, no desde la izquierda.
  • Dificultad para realizar dibujos, combinar bloques o realizar diseños.
  • Se ignoran las prendas de vestir del lado izquierdo, poniéndose solo el derecho. Dificultades para arreglar o asear el lado con negligencia.
  • Falta de conciencia del déficit.
  • Incapacidad  para reconocer las sensaciones táctiles procedentes del lado izquierdo del cuerpo.
  • Y si las experimentan las identifican en el lado opuesto.
  • Movimiento de un miembro cuando se quiere usar el opuesto.

Con el paso del tiempo puede empezar a responder a los estímulos situados en el lado opuesto a la lesión, pero desaparece su capacidad de respuesta cuando se estimulan ambos lados simultáneamente, en cuyo caso sólo se presta atención al estímulo que procede del hemiespacio correspondiente al hemisferio derecho. Es lo que se conoce como extinción.

Heminegligencia espacial

La heminegligencia espacial es una condición en la cual existe una dificultad para atender a estímulos que se encuentran presentes en el espacio extracorporal, y en ciertas ocasiones, abarca actividades del paciente como vestirse, escribir, o leer, entre otras. Ciertas pruebas simples pueden ofrecer la oportunidad de cuantificar dichas alteraciones, un ejemplo es la prueba de bisección de líneas y el análisis de los dibujos a la orden y a la copia.

Heminegligencia personal

La heminegligencia personal también es conocida como hemisomatoagnosia. En dicha condición, el comportamiento de heminegligencia está directamente relacionado con el propio cuerpo. Sacks (2005), documentó el caso de un paciente con heminegligencia que se encontraba hospitalizado y quien presionó el botón para solicitar la asistencia de la enfermera quien acudió en su ayuda. El paciente con gran agitación le dijo a esta que pensaba que alguien del personal trataba de jugarle una broma extremadamente cruel e inapropiada, ya que habían colocado una pierna separada en su propia cama. Sin embargo, cuando trató de arrojar la pierna ajena fuera de la cama, solo consiguió lanzarse el mismo hacia el suelo, debido a que había intentando arrojar su propia pierna. Este es uno de los ejemplos de cómo algunos de estos pacientes, no solo niegan la pertenencia de un miembro, sino que incluso pueden referir que el miembro le pertenece a alguien más. Sin embargo, a pesar de estas creencias extrañas, el razonamiento de estos pacientes es normal.

Aproximadamente un 9% de los pacientes con heminegligencia se recuperan espontáneamente, mientras que el 43 % experimenta alguna recuperación en las 2 semanas posteriores al suceso que les causo el síndrome. Existen programas de rehabilitación específicos para estos casos, donde deben actuar de forma conjunta los diferentes técnicos (médico, psicólogo y fisioterapeuta).





Imagen 1/ obtenida en google.
Imagen 2/ 30dias.net

2 comentarios:

  1. Cuantos misterios entraña el cerebro. Un caso excelente a la par que peculiar. No sabía que existiera tal problema. Gracias por traerlo.

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  2. ¿tendrás algún enlace de algún documental que hable más respecto al tema?

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