24 marzo 2015

Cuento Indú: La Vasija Agrietada


Todos tenemos nuestras propias grietas

Un cargador de agua de la India tenía dos grandes vasijas que colgaban a los extremos de un palo y que llevaba encima de los hombros.

Una de las vasijas tenía varias grietas, mientras que la otra era perfecta y conservaba toda el agua al final del largo camino a pie, desde el arroyo hasta la casa de su patrón, pero cuando llegaba, la vasija rota solo tenía la mitad del agua. Durante dos años completos esto fue así diariamente. Desde luego, la vasija perfecta estaba muy orgullosa de sus logros, pues se sabía perfecta para los fines para los que fue creada. Pero la pobre vasija agrietada estaba muy avergonzada de su propia imperfección y se sentía miserable porque sólo podía hacer la mitad de todo lo que se suponía que era su obligación.

Después de dos años, la tinaja quebrada le habló al aguador diciéndole: “Estoy avergonzada y me quiero disculpar contigo porque debido a mis grietas sólo puedes entregar la mitad de mi carga y solo obtienes la mitad del valor que deberías recibir.

El aguador apesadumbrado, le dijo compasivamente: “Cuando regresemos a la casa quiero que notes las bellísimas flores que crecen a lo largo del camino.”

Así lo hizo la tinaja. Y en efecto, vio muchísimas flores hermosas a lo largo del trayecto, pero de todos modos se sintió apenada porque al final, sólo quedaba dentro de sí la mitad del agua que debía llevar.

El aguador le dijo entonces: “¿Te diste cuenta de que las flores sólo crecen en tu lado del camino?Siempre he sabido de tus grietas y quise sacar el lado positivo de ello. Sembré semillas de flores a todo lo largo del camino por donde vas y todos los días las has regado y por dos años yo he podido recoger estas flores para decorar el altar de mi Madre. Si no fueras exactamente como eres, con todo y tus defectos, no hubiera sido posible crear esta belleza.

Moraleja 

Todos tenemos defectos, debilidades y cualidades y debemos sacar provecho de todos ellos, nunca debemos sentirnos menos o más que otros, porque todos tenemos una meta que cumplir, un trabajo que hacer. Cada uno de nosotros tiene sus propias grietas. Superarlas implica un trabajo personal profundo y comprometido.


Fuente/ directivosdeespana.es
Imagen/ ecosdelparaguay.com

4 comentarios:

  1. bonita historia para reflexionar

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  2. Un relato precioso y una moraleja fundamental. ;)

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  3. Me encanta esta historia!!!
    Es el vivo ejemplo de que, en la vida, todo tiene su parte positiva. Son las dos caras de la misma moneda. Esa debe ser nuestra actitud ante los sucesos de la vida.
    Cuando descubrimos que la mayoría de cosas son relativas, que lo que en cierta situación puede ser una desventaja, en otra puede se convierte en una cualidad positiva.
    Tan solo hemos de encontrar cómo, cuándo y dónde nuestra carencias o dificultades se convierten en habilidades.
    Hace unos días leía un articulo en el diario donde una madre decía lo siguiente:;:
    "la muerte de Gina (su hija) es una de las mejores cosas que me han pasado en la vida"
    Increíble!!!! Increíble ver cómo una madre ha aceptado e integrado la muerte de su hija y ha sabido encontrar esa parte positiva que todo aspecto negativo tiene.
    Saludos

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