14 diciembre 2014

Pánico Escénico / Glosofobia


Lo que se ha llamado hacer 'un Pastora Soler' está afectando a muchos actores, cantantes,... tanto que algunos hasta han abandonado sus carreras. Si hace unas semanas Pastora Soler suspendió su gira por pánico escénico, ahora se suma Joaquín Sabina: 'Sabina concluye precipitadamente su concierto en Madrid por miedo escénico' titula La Vanguardia

El pánico o miedo escénico, científicamente conocido como glosofobia, es un intenso temor paralizante que sienten algunas personas cuando tienen que desarrollar una actividad ante una audiencia, puede ser hablar en público, cantar, tocar un instrumento, actuar, etc. Esto ocurre porque anticipamos el fracaso, ya sea por una experiencia anterior de fracaso o, simplemente porque nos lo imaginamos.

Es mucho más común de lo que se cree. Según Cheryl Hamilton, Profesora de comunicación del Tarrant County College, en su libro “Communicating for results”, el 95% de la población sufre de ansiedad en mayor o menor grado cuando tiene que dirigirse a un grupo de personas. Aún más extraño es el hecho que muchas de estas personas pueden bailar o cantar ante una audiencia, siempre y cuando no le dirijan palabras directamente al público. 

Pero si tu también lo sufres no desesperes, si preguntaras a muchos oradores con experiencia, te confesarían que en sus comienzos ellos también tuvieron pánico escénico, pero con preparación y tiempo lo superaron.

Y, ¿qué podemos hacer para superar el miedo escénico? Os dejo algunos consejos que nos ayudarán a enfrentarnos al público.


Tener siempre en cuenta el presente. Atención plena.

Céntrate en lo que realmente necesitas hacer ahora mismo para que las cosas salgan bien: practica, ensaya, entrena, busca consejo y duerme. Esto es lo que hacen los atletas, se centran en el juego, pero eso no significa que ganen o pierdan. Así que, permanecer en el presente es una manera de estar preparado, no asustado.

Graba tus ensayos y revísalos después. Así podrás detectar posibles fallos a la hora de exponer y corregirlos. 

Piensa que el trabajo no es perfecto 

Cuando se prepara un acontecimiento, cada persona tiende a desear en su mente lo que desearía hacer para que todo fuera perfecto y se olvida completamente de lo que verdaderamente importa. Si te obsesionas con obtener resultados perfectos, estarás pendiente de ello y tu estrés y ansiedad serán percibidas por la audiencia mucho más que tus propias cualidades. No somos juzgados por imágenes individuales, se nos juzga por el conjunto entero.

¿Cuál es tu misión? Céntrate en la tarea.

Olvídate de la crítica y céntrate en el porqué se está encima de un escenario, en una entrevista de trabajo o en cualquier otra situación que cause pánico a la persona que lo sufre. Si hablas con pasión y con seguridad la gente sentirá mucho más interés por lo que dices y se involucrará en el discurso. La energía positiva que desprendas al hablar te irá alimentando durante la charla.

El público no es un lobo hambriento que nos va a morder. Hay que tener en cuenta lo que ellos quieren o necesitan escuchar.

¿Qué pensará el público? Toma lo positivo.

Es lo que más puede llegar a preocupar cuando nos enfrentamos a una aparición en público. El feedback, como también se le suele llamar, es lo que atormenta a muchos antes de actuar. ¿Cómo reaccionará la audiencia?, ¿les gustará?, ¿se reirán de nosotros?... y tantas otras dudas que nos asaltan antes de llevar a cabo cualquier acción.

La respuesta del público es sencillamente imprevisible, no podemos anticipar cuál será, así que lo mejor es no obsesionarse con ella. Por ejemplo podemos fijar la mirada en los rostros sonrientes que están asintiendo con la cabeza, en lugar de aquellos que están sacudiendo sus cabezas o mientras se entretienen con sus móviles.

Bebe agua 

Beber agua enviará a tu cerebro un mensaje de tranquilidad, pues interpreta que no podemos estar en peligro si estamos 'entretenidos' bebiendo agua. Puedes tomar un sorbito de vez en cuando, aprovechando el paso entre una sección y otra, o mientras alguien formula una pregunta.

Si te equivocas, ríete de tí mismo. 

Esos momentos encima del escenario no han de ser horribles. Has de aprender a disfrutar de ellos. Desde los atletas a las “celebrities”, estar en paz con la audiencia conlleva siempre una cosa: olvidarse de que existe, excepto al final, para recibir los aplausos, ese momento tan importante del que sentirse orgulloso.

Respira.

Las técnicas de respiración son fundamentales para hablar en público, igual que para relajarse y concentrarse. Practica la respiración diafragmática antes de salir a hablar, consciente de lo que haces. Oxigenarás tu cuerpo y te sentirás más tranquilo. 


Thomas Jefferson decía:
"Cada vez que hagas una cosa,
actúa como si todo el mundo estuviera mirando"


Imagen/ Vanesa Gutierrez 


1 comentario:

  1. Un tema muy actual y útil dado ese 95% de casos. Saludos

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