05 noviembre 2014

Motívate (I)


La motivación es la gasolina principal que echa a andar nuestro motor diario, nos impulsa y mantiene rumbo a nuestros sueños, a pesar de todo lo que debemos de enfrentar para hacerlos realidad. Es el motivo también del porqué hay quienes logran todo lo que se proponen mientras que otras se resignan a vivir la vida que tienen a pesar de que no se sientan satisfechos con ella. 

Estar motivado te impulsa a actuar, a moverte, a mantenerte en el camino, a seguir andando aunque no veas la meta, a disfrutar del proceso, a creer en ti y a confiar en tus posibilidades. Sientes que no hay nada que pueda interponerse entre tus objetivos y tú, te empoderas. El entusiasmo, alegría, persistencia y creatividad fluyen por tus venas. Crees en ti y en tus capacidades y por ende, eso te ayuda a ser persistente para lograr lo que quieres, a moverte y te lleva a la acción. También, está comprobado, que sentirse motivado aclara los pensamientos, aporta optimismo y positivismo, aumenta la productividad, proporciona estabilidad, se propaga y se multiplica, te hace ser más flexible y aumenta notablemente la salud. 

Una persona desmotivada, abraza la tristeza, la angustia, desesperación y hasta depresión y eso afecta cualquier aspecto de su entorno. Una gran parte de las personas en vez de ser los protagonistas de su propia película, se resignan a verla desde fuera. Lo bueno es que si reconocemos que estamos bajos de energía, podemos encontrar fuentes de donde recargarnos, enchufarnos nuevamente y así avanzar para lograr lo que nos proponemos.

Caer es permitido, levantarse es obligatorio.
Pero depende de ti.

El problema más comun con la motivación para hacer cosas nuevas es el miedo al cambio. Es normal que tendamos a sentirnos cómodos con las cosas "tal como son", y dejemos de buscar maneras de desafiarnos a nosotros mismos. Realmente tenemos una oportunidad para cambiar esto y volver a tomar el control de nuestras vidas. Sin embargo, se necesita auto-motivación. 


¿Cómo motivarte?

  • Identifica objetivos: qué es lo que deseas lograr. Sé lo más específico posible en cuanto lo que deseas ya que es muy difícil llegar a una meta que no has definido. Ten claro además que esa meta es un deseo propio y no que lo que deseas alcanzar es para superar o compararte con alguien. Descubre las razones por las que quieres eso y así tendrás tu "meta final". 
  • Visualiza tus metas: imagina que tu misión está cumplida, cierra los ojos y permítete sentir e imaginar al máximo todo lo que sientes como si ya hubieras logrado objetivo. Siéntelo, pálpalo como una realidad, emociónate, ríe, asúmelo ya como parte de tu vida. Permítete disfrutar de eso como si realmente fuera tuyo. Dalo por hecho constantemente cada día. 
  • Escribe tus metas: colócalas en un lugar visible, te estarás enfocando en ellas todos los días, podrás seguir centrado en el resultado que quieres y además tenerlo a la vista hará que sigas avanzando. Ponlas de fondo de pantalla de tu móvil, en el techo para que cuando abras los ojos sea lo primero que veas, en la oficina en un lugar visible, alrededor del espejo del baño. Además, escríbelo en positivo y en presente. 


  • Crea un plan y ponlo en acción: cuando tengas identificados los pasos que debes dar, empieza a darlos, quizás vayas teniendo que cambiar de ideas o ajustar ciertas cosas en el camino, sin embargo, tendrás un panorama más claro de todo lo necesario para cumplir tu meta. Muchas cosas las puedes averiguar previamente y otras las irás descubriendo. Cada día ejecuta algo que te acerque a tu meta, por mínimo que sea. 
  • Prémiate: toma un tiempo para reconocer los pequeños pasos que has logrado, y si diste un paso hacia atrás, lo que has aprendido. Prémiate, date una cena, un spa, un dulce, hay que tener pequeños reconocimientos en el camino, palmaditas de vamos bien y vamos por más. 
  • Un entorno favorable: trata en la mayor manera posible de que el espacio en el que te desenvuelvas sea agradable o hacerlo agradable, tu eres el encargado de que esto ocurra, solamente tú puedes cambiar tu manera de pensar y transformar tu entorno. Hay momentos en los que tendrás que superar desafíos, y si eres capaz de hacerles frente sentirás una gran satisfacción. No desesperes ni desistas porque no sale a la primera o como tú crees. Analiza los contratiempos, recuerda que el viaje es lo que cuenta, no solo llegar a la meta como todos creen. Toma la vida de una manera relajada. 
  • Eres co-creador de tu vida: acepta que eres el único que puede llegar donde quieres estar. Nadie puede hacerlo por ti, así que recuerda: tú puedes hacerlo, lograrlo, realizarlo; es cuestión de tomarte en serio tus objetivos y trabajar por ellos. Lo que vives es parte de tus decisiones. ¡Tu eliges! ¡Elige estar bien! 
  • Todos somos uno: apóyate en los que te rodean o rodéate de personas que te apoyen, no que te digan lo que deseas escuchar, pero sí de quienes te tiendan una mano, de quienes le enseñen o acompañen en el camino a tus metas, que te acompañen en momentos que de pronto quieres desistir, en caso de que se presenten. Existen ocasiones en las que debemos ser humildes y buscar ayuda profesional o alguien que nos pueda aconsejar. 

¡Empieza ahora mismo! Nunca es demasiado tarde para intentar conseguir aquello que de verdad deseas. 

1 comentario:

  1. A mi me ayudó un montón cambiar mi pensamiento, lo que tu describes en entorno favorable. Una asignatura difícil y fea empece a decir que era bonita y aprendí un montón y aprobe

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