11 noviembre 2014

Motívales (II) 5 formas de contagiar motivación

Imagen: Phan Thanh Cuong 

Una persona motivada trabaja mejor, más rápido y con mejores resultados. Sin embargo existe dificultad para motivar a los empleados, alumnos, grupos,... e incluso a uno mismo. He aquí algunos de los métodos para motivar o motivarse.

El afecto positivo es contagioso. Ser optimista y positivo es una buena base para motivar a los demás. Existe una evidencia sólida de que las emociones (positivas o negativas), pueden "infectar" a otros a través de un proceso conocido como "contagio emocional". Por lo tanto, no dejes que el grupo vea otra cosa que tu positividad, tu energía de "puedo hacerlo". Recuerda que el refuerzo positivo (promover una conducta de trabajo positivo) siempre es mejor que centrarse en los aspectos negativos.

Eres un modelo de motivación. Un buen líder nunca pide que se haga más de lo que él o ella está dispuesto a hacer. Si das buen ejemplo de lo que es el trabajo duro y los altos niveles de actividad, muchos de tus trabajadores, alumnos o miembros del equipo seguirán tu ejemplo. Sé el primero en hacer frente a una tarea o un problema, y los demás lo harán detrás de ti.


Dar un enfoque de misión compartida. Muchas personas pierden la motivación porque se olvidan de la finalidad o meta. Un buen líder se centra en el objetivo del grupo y hace que la gente se comprometa con esa meta. Cuando se retrasa la motivación, el líder puede recordar el propósito común y la importancia de la labor que están haciendo.

Establecer objetivos desafiantes. El establecimiento de objetivos es una de las mejores maneras de involucrar y motivar a los demás. Pero la fijación de metas es una ciencia y requiere una cuidadosa atención al proceso con el fin de tener éxito. El secreto es fijar objetivos basados en el acrónimo SMART: específicos, medibles, alcanzables, relevantes, y de duración determinada. Lo que significa es que las metas deben estar asociados con resultados específicos y medibles. Tienen que ser realistas, ni con expectativas muy altas (por lo que son inalcanzables) ni demasiado bajas (sin dificultad), y deben significar algo para el individuo o grupo.

Celebra las pequeñas victorias. Las investigaciones han sugerido que la mejor manera de impulsar los niveles continuos de motivación es permitir que la persona experimente "pequeñas victorias", divide una gran tarea en pasos más pequeños y medibles y se podrá celebrar el logro de cada paso o nivel. Esta es la estrategia de los juegos on-line que hace que sea "adictivo", superar cada nivel de Angry Birds o el Candy Crush, o añadir una parcela a su granja, etc., te motiva para lograr más cosas, puntos o niveles.



1 comentario:

  1. Con todo lo que se habla de motivación!!!!! Que si motivar en el deporte, en el trabajo, en la escuela... Perdemos el tiempo buscando las causas de esa falta de motivación, cómo afecta a la persona y a su entorno, efectos perniciosos de la falta de motivación y nos olvidamos de algo tan sencillo, obvio y pragmático como es encontrar formas de superar esas situaciones adversas.
    Trabajo en la misma linea. El saber el porqué de las cosas no está mal, aporta conocimiento, da un sentido a lo que está ocurriendo..., pero todo el tiempo dispensado en encontrar esa respuesta, es tiempo perdido para trabajar en la dirección adecuada: la de la solución.
    ¿saber por qué no estás motivado te va a motivar? ¿No?, pues vayamos en otra dirección, hacia la que sí motiva, hacia la que hoy nos presenta Rocío.
    Buen artículo, ameno y didáctico, muy didáctico.

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