15 septiembre 2014

Benefíciate de la ansiedad

Imagen/ Camdiluv

La ansiedad es una respuesta del organismo que acontece naturalmente en los seres humanos ante una situación que consideramos peligrosa. Funciona en nuestro organismo como una señal de alarma ante la percepción de un posible peligro o amenaza. Se manifiesta a través de una triple respuesta: 
  1. Respuesta Fisiológica: determinada por la activación del Sistema Nervioso Autónomo Simpático manifestándose en sensaciones corporales. 
  2. Respuesta cognitiva: imágenes o pensamientos que se le presentan a la persona. 
  3. Respuesta conductual: lucha, evitación, huída, paralización.

La ansiedad entonces supone un estado de alarma o alerta que nos avisa que estamos frente a un peligro. En este sentido resulta adaptativa en tanto permite un grado óptimo de activación que nos ayuda a mejorar nuestro rendimiento ante situaciones peligrosas. Nuestro sistema nervioso autónomo se halla diseñado para que la ansiedad se incremente hasta un punto a partir del cual disminuye naturalmente por sí sola. Se torna patológica cuando se desencadena en forma excesiva o inadecuada, ante peligros no reales o sobrevalorados.

La ansiedad y el estrés pueden ser experiencias desagradables, debido a la percepción negativa que tenemos de ellos. De hecho, si eliges utilizar la ansiedad y el estrés de una manera proactiva pueden ayudarte a cumplir objetivos, así como a tomar decisiones que lleven a un aumento de la felicidad. Y que a su vez hará que te sientas menos ansioso, no sólo un momento concreto sino también a largo plazo. Entonces surge la pregunta, ¿cómo demonios puedo usar la ansiedad de una forma positiva?

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El primer paso es reconocer que la ansiedad es inevitable, sin embargo sus efectos no lo son. La ansiedad demuestra que te preocupas por lo que estás haciendo y cuando te olvidas de por qué te importa comienzas a luchar con los efectos negativos del estrés. El trabajo de Shawn Acor con las empresas ha descubierto que al pensar que "el estrés está mejorando" puede reducir los síntomas de fatiga (tales como dolores de cabeza y cansancio) en un 23% en una semana. Si aprendes a acoger la ansiedad en lugar de tratar de suprimirla podrás usarla en tu propio beneficio. Es mejor centrarse en el desestresante que obsesionarse con los efectos negativos que el estrés conlleva. Por eso reemplaza esto con "el estrés está mejorando" dando la bienvenida a las siguientes conclusiones  obtenidas en estudios de investigación:
  • El estrés puede ayudar a concentrarte en la tarea en cuestión debido a que tu perspectiva se centra sobre la situación que te está estresando. 
  • El estrés tiene el poder para construir la salud física y mental (resiliencia) porque te hace más fuerte, te ayuda a crear vínculos sociales más profundas y fortalece la creencia en las prioridades. 
  • El estrés provoca la secreción de hormonas del crecimiento que ayudan a mejorar la inmunidad y la reconstrucción de las células.

El segundo paso es elegir la interpretación de los datos objetivos en el mundo exterior de una manera más constructiva. ¿Qué significa esto realmente? El cerebro tiene un acceso directo para crear su percepción del mundo, sin embargo, rara vez se detiene y comprueba si esta percepción es correcta y útil. Observa si puedes mirar una situación desde un ángulo diferente para obtener una visión más equilibrada de la situación. Hazte esta clases de preguntas para obtener una visión más holística del desafío:
  • ¿Es esta forma de ver la situación (o lo que sea que está causando ansiedad) me ayuda a conseguirlo? 
  • Si pusiera esta situación del revés, ¿qué aspecto tendría? 
  • Si mi amigo estuviera en la misma situación, ¿qué le diría para ayudarlo a ver el reto desde un ángulo diferente?

Por último, pero no menos importante, sustituir la ansiedad que provoca el punto de vista de la situación, con un punto de vista que le ayuda a seguir adelante. Shawn Acor se refiere a esto como la "realidad más valiosa". Piensa en cual de los puntos de vista puede utilizar para conseguir superar el reto mediante la ansiedad:
  • ¿Qué punto de vista es el más válido y verdadero? 
  • ¿Qué punto de vista es el más útil para conseguir a los mejores resultados?
  • ¿Qué punto de vista es más positivo y produce mayor crecimiento?

Os animo a acoger la idea de que la ansiedad y el estrés pueden ser estimulantes del rendimiento si decides acercarse a ellos de la manera correcta. Te animo a probar las herramientas anteriores, ya que pueden ser muy poderosa para ayudar a avanzar a partir de situaciones difíciles de una manera más proactiva. 
"No existe nada bueno ni malo; es el pensamiento humano el que lo hace parecer así
- William Shakespeare - 


Fuente: Halonen, S. (2014). Anxiety Isn’t All Bad. Psychology Today.

3 comentarios:

  1. Estoy de acuerdo en el punto de vista de tu artículo, contrario a la "demonización" de esas emociones "negativas y perniciosas", ya que el problema realmente no está en la emoción, sino en el nivel de esa emoción, como muy bien queda demostrado en el gráfico de la campana de Gauss. También estoy de acuerdo en los tres tipos de respuesta (fisiológica, cognitiva y conductual) aunque no en ese preciso orden. Considero que hasta que no existe una evaluación cognitiva de peligro o amenaza, la respuesta fisiológica no aparece, al igual que la conductual.
    Poe ello, encuentro muy acertada la distinción que hacemos entre "eustrés" y "distrés". Donde el eustrés representaría un arousal o nivel de activación adecuado y adaptativo, y el distrés, donde el nivel de activación es excesivo y comienza a ser inútil y problemático.
    Tal como finaliza el artículo, confirma mi posicionamiento cognitivo: Nada es bueno o malo en sí, es el pensamiento humano el que lo convierte.
    Muy buen artículo!!!!!

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