25 junio 2014

El árbol familiar de las Adicciones


A juzgar por las probabilidades, posiblemente conoces a alguien que tiene o ha tenido un problema de adicciónPara muchas personas ese "alguien" es un miembro de la familia e independientemente de quién sea, no hay duda de que ha tenido un impacto en tu vida. 

Algunos han visto a esta persona luchando con la adicción y han tomando la decisión de huir lo más lejos posible de esa adicción. Otros, a menudo de forma inconsciente, van por el mismo camino que este ser querido al caer en el ciclo de la adicción. Es difícil decir por qué la gente elige uno u otro camino. Sin embargo, la investigación ha demostrado razones (es decir, factores genéticos y ambientales) por los que algunos pueden ir por un camino en lugar de otro.


Muchos han descrito su propio razonamiento de por qué creen que eligieron su camino. Algunos que han evitado las trampas de la adicción han atribuido su sobriedad a tener un abuelo cariñoso que les guió en tiempos difíciles. Podría haber sido un profesor, un amigo, o alguna otra fuente de apoyo que les mantenía alejado del alcohol u otras drogas. Podría haber sido una meta futura, como ir a la universidad o mantener una relación, lo que era más importante que la propia droga.

En el otro lado están los que toman decisiones diferentes y terminan siendo adictos. Éstos han atribuido sus opciones a su "personalidad adictiva" o ciertos amigos que influyeron en sus comportamientos ante la bebida. Incluso habían vivido en primera persona cómo sus padres bebían o consumían drogas. 

Desde una perspectiva de investigación, sería ingenuo negar la asociación entre la historia familiar de alcoholismo o abuso de drogas y los propios patrones de conducta. Varios grupos de investigación han estudiado a gemelos para examinar cuanta implicación tienen los genes y cuanta el entorno en el riesgo de ser adictos. Se ha estimado que aproximadamente el 40 a 60 por ciento del riesgo de desarrollar un trastorno de consumo de alcohol puede ser explicada por factores genéticos (Heath et al, 1997;. McGue, 1999). Incluso puede llegar al 60 a 80 por ciento para otras sustancias, tales como la nicotina o la cocaína (Kendler y Prescott, 1998;. Verdadero et al, 1999).

Contrariamente a la creencia popular, no hay un único gen que contribuye a nuestra probabilidad de volverse alcohólico. Nuestra probabilidad de beber está influenciada por más factores de los que podemos contar, incluyendo nuestros genes, el medio ambiente, los padres, y nuestra respuesta individual al alcohol. Tener antecedentes familiares de abuso de sustancias es sólo una manera de examinar el riesgo genético. 

Aunque puede ser cierto que aquellos con una historia familiar tienden a tener mayores tasas de alcoholismo y beben más, está lejos de una simple relación de causa-efecto donde la historia de la familia hace que se desarrolle el alcoholismo. Diversos factores ambientales pueden afectar al comportamiento, como por ejemplo, los amigos, la forma en que han sido criados, o la relación con los padres.

A menudo queremos encontrar algo a lo que culpar de los problemas, pero la vida es demasiado complicada para simplificarlo de tal manera. Y la verdad es que podemos culpar a nuestros genes, familia, amigos, o nuestras cualidades innatas de nuestras circunstancias actuales, pero en algún momento tenemos que apuntar hacia el interior del espejo y decir: "¿Sobre qué tengo control?" No podemos controlar nuestros genes, no podemos controlar lo que nuestros padres nos enseñaron cuando éramos niños, pero podemos controlar la forma en que elegimos para seguir adelante. Puede que haya habido reveses, puede que no hayamos tenido las mismas oportunidades que los demás, pero podemos empezar desde donde estamos y aprovechar eso para mejorar como persona. 

Fuente: psychologytoday

2 comentarios:

  1. Yo hace tiempo que dejé de justificar ciertos comportamientos por la genética o por el ambiente, que si es innato, que si aprendido. Yo me quedo, y así se lo explico a mis pacientes, que la genética condiciona pero no determina y que todo aquello que hemos aprendido, lo podemos desaprender y reaprender. No será fácil ni rápido pero con trabajo, dedicación y perseverancia...
    Si yo he aprendido que la mejor manera de solucionar los problemas es evitarlos bebiendo, la probabilidad de ser alcoholico es mucho más alta que si aprendo otra forma de afrontar los problemas.
    La baja tolerancia la frustración, es un rasgo de personalidad típico en personas con adicciones, es una marcada falta de control de los impulsos. La Baja Tolerancia a la Frustración hace q no soporten ningúna situación incómoda o desagradable, la eviten y se evadan vía adicción, que a corto les elimina esa sensación desagradable.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Completamente de acuerdo en que la genética condiciona pero no determina, el ambiente y uno mismo (baja tolerancia ala frustración, personalidad, control de impulsos, decisiones que se toman) influyen en resultar adictos o no.

      Evidentemente si nos centramos en que puedo hacer yo como persona adicta para salir de esta situación, debemos centrarnos en lo que podemos cambiar y efectivamente la genética no es uno de ellos.

      Un saludo Toni.

      Eliminar

Por favor, antes de comentar lea las normas de uso. Gracias.