25 noviembre 2013

Metáfora de la Tortuga


Imagínate una tortuga que se dirige hacia su cueva, donde están sus crías, el resto de tortugas...Pero la tortuga, cada vez que llueve, cuando sopla el viento, cuando se topa con piedras, se mete en su caparazón. A veces sale del caparazón, avanza un poco, pero en cuanto ocurre a su alrededor algo inesperado (aparece una mariposa, ve un relámpago...) se mete dentro del caparazón...

¿Crees que de esta forma puede alcanzar lo que pretende? 


A lo mejor la alternativa es avanzar con todo el cuerpo fuera, en pleno contacto con el suelo, abierta a todo lo que pueda surgir en ese camino, notando todo lo que surja mientras avanza en dirección a sus crías, el resto de tortugas... Probablemente no le gusten muchas de las cosas que estén en ese camino, o tal vez sí, pero eso es absolutamente distinto de su compromiso de avanzar por el sendero...

Moraleja: Si cada vez que nos amenaza un sufrimiento nos defendemos y nos metemos en nuestro caparazón, no llegaremos a alcanzar lo que realmente importa en la vida.


Imagen: Flickr
Texto: desconozco la autoría.

5 comentarios:

  1. Que buena lección con este cuento. Gracias Rocío

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    1. Gracias Laura, me alegra que te guste. Un saludo.

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  2. No podemos meternos en el caparazón, nos impide avanzar como en esta vida tenemos que ir para delante. Aprendiendo de los errores eso si. Gracias Rocio por tus consejos.

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    1. Estoy de acuerdo con la importancia de aprender de los errores y usarlos para mejorar. Gracias Ignacio por leer y seguirme.

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