04 septiembre 2013

Necesititis, la enfermedad del Siglo XXI



¿Necesititis? Estaréis preguntando de donde me he sacado esta palabreja. Pues bien, Rafael Santandreu habla de ella en su libro El arte de no amargarse la vida y me ha gustado tanto la ida que he querido compartirla con vosotros



¿Sabrías diferenciar entre la necesidad y el deseo? Un deseo es algo que me gustaría ver cumplido, que me gustaría tenerlo, pero que no necesito. Sin embargo la necesidad es algo sin lo cuál no puedo funcionar, algo esencial en la vida.  Es bueno tener deseos, siempre que no se conviertan falsamente en necesidades. Y ahí es donde está el problema, vivimos en una sociedad donde se confunden las dos ideas.

Los responsables de marketing de las marcas comerciales saben como crearnos falsas necesidades, para aumentar sus ventas. Crean altas expectativas que nunca se cumplen, felicidad, sexo, dinero,... Un ejemplo podemos verlo en este vídeo comercial.




Si te paras a pensar cuantas veces al día dices necesito, te darías cuenta que usamos en exceso esta palabra en nuestro vocabulario cotidiano. Necesito más pecho, necesito perder peso, necesito una casa, necesito sentirme querido/a,... Estas necesidades son inventadas y nos causan inseguridad, ansiedad, depresión,... porque ponemos demasiadas expectativas en ellas, creemos que cuando las tengamos seremos felices y nos sentiremos plenos. Lo que ocurre en realidad es que luego no tiene ese efecto y nos sentimos decepcionados. Además de que si las llegamos a tener, desarrollamos un miedo terrible a poder perderlo. Imagina que te regalo un Ferrari, ¿qué harías?. Posiblemente evitarías dejarlo en la calle por miedo a que te lo roben o te lo estropeen. 

Tengamos claro entonces, que las necesidades básicas de una persona son comer, beber y la protección ante las inclemencias del tiempo; lo demás simplemente son deseos, que si no se cumplen no pasa nada porque no los necesitamos para sentirnos plenos ni felices ni realizados. Si no estas de acuerdo, prueba a hacer el siguiente ejercicio.


Imagina que eres un vagabundo, pero tienes cubiertas las necesidades básicas. Esto es, comes en un comedor social todos los días, las ONG's te proporcionan ropa, y duermes en un albergue. ¿Qué harías, en que dedicarías tu tiempo?. 
Puede que unos se dedicaran a leer y aprender las cosas que le apasionan en las bibliotecas. Puede que otros dedicaran su tiempo a ayudar a otras personas, a ser voluntarios. Puede que otros se dedicaran a tocar música,...

Por último me gustaría recordarte que la única forma de disfrutar de las cosas que te da la vida es estando dispuesto a perderlas. De lo contrario la tensión que surge al pensar que puedes perderlo te hará que no lo puedas disfrutar.




Imagen: jcvalda.wordpress.com

10 comentarios:

  1. En primer lugar, genial entrada, muy cierta y bien fundamentada. Siguiendo las palabras de teólogo Agustín de Hipona : "No es más rico el que más tiene, sino el que menos necesita", recoge esta actual realidad en la que estamos sumidos con creces. Al igual que como bien apuntas, condicionan nuestras vidas y nuestros estados psicológicos presa de esas necesidades "artificiales" que valga la redundancia no necesitamos.

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    1. Ángel, me alegro que te guste el tema. Has plasmado en esa frase justo lo que quería transmitir con esta entrada. Gracias por tu aportación. Un saludo.

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  2. Excelente artículo Rocío, tienes razón muchas veces se tiende a confundir necesidad con deseo.

    Me gustó :)

    Un saludo,
    Francisco M.

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    1. Es nuestra labor como Psicólogos inculcar y difundir estos valores que hace tiempo se han difuminado en la sociedad actual. Entre complejos y materialismo nos olvidamos que vivimos gracias a esas necesidades básicas (comida, bebida y protección).

      Gracias Francisco, un saludo.

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  3. Totalmente de acuerdo contigo en esta entrada. Buena reflexión, gracias por compartir lo que sabes con los demás. Gran trabajo, felicidades.

    Jose.

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    1. Gracias por tu comentario y por seguirme José, es un placer compartir. Un saludo.

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  4. Yo creo que te quedas escasa en las necesidades básicas. También necesitamos de afecto o amor.

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    1. Creo que lo que quiere trasmitir el texto es la sociedad consumista en la que vivimos y no lo inmaterial

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  5. Me encontraba en un dia bajo de moral, precisamente a causa de esas necesidades banales que nos aportan algo de felicidad pasajera, pero que al fin y al cabo no nos ayudan a sentirnos realizados y plenos como seres humanos, me ha ayudado en algo tu reflexion Rocio!

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  6. Bravo por mi amigo Rafael. Es un gran psicólogo y mejor tipo. Os recomiendo a todos su libro.

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